La hacienda de Temixco fué en los primeros anos de este siglo
una de las Haciendas equipadas con la mejor maquinaria. llegando
a tener inclusive un aserradero para el cual se había construido
una vía de tren pequeño. de las llamadas de "Decauville"
para bajar los árboles cortados en le ladera del bosque lo que
ahora se conoce como "Colonia del Bosque" y entonces
se llamaba "La carbonera" esta vía estaba en la loma
que precisamente debido a este trenecito se conoció y se sigue
nombrando como "Loma del Carril" al poniente de la
ciudad de Cuernavaca y que desde el Bosque llega hasta Temixco.
Fue
esta Hacienda de Temixco,en tiempos del imperio, de los marqueses
del Xaral. apellidados del Barrio. Don. Felipe Nerí del Barrio
y Doña, Manuela Gutiérrez Estrada; los emperadores Maximiliano
y Carlota acostumbraban visitarlos con frecuencia en las temporadas
que pasaban en Cuernavaca en el año de 1866, pués los tenían
en alta estima siendo Doña. Manuela 1ra. dama de honor de la
emperatriz Carlota y aquí dejaré anotado lo que pocos años antes
se vivió en esta Hacienda, y que ha llegado a nosotros por tradición
oral por medio de nuestra abuela paterna que le toco nacer ahí.
Transcurría
el año de 1860 según contaba mi abuela cuando la Jovencita Salomé
Guerrero Osante (su mamá), de tez blanca. nariz aguileña, ojos
claros y pelo castaño, se puede decir bonita. y que representaba
más de los catorce años que tenía, llamaba a su madrastra diciéndole
... ¡mamá Tonchí! ¡mamá Tonchi! Venga pronto, ya conocí a mi
novio, me gusta mucho, es alto. Güero y de ojos azules. Doña
Antonia corrió hacía la puerta por donde desde una rendija atisbaba
la chiquilla y le dijo....
No
tu novio Don. Francisco es el de atrás, ese es tu padrino Don,
Agustín Linares, ¡ay! pués a él casi no lo vi.
Y
así. a las cuatro de la mañana en la capilla de la Hacienda
el Padre Manuel Villaseñor que a esa hora comenzaba sus visitas
dominicales por las iglesias vecinas casaba a Salomé con Francisco
Cajigal, y ella después contaba a sus hijos que hasta ese momento
ante el altar, conoció a su esposo al voltear la cara un instante
y pensar "¡pues no esta mal Don. Francisco lástima que
ya está grande!" Francisco Cajigal tenía entonces veintiséis
años pero para una niña de catorce la diferencia era notable.
Francisco
Cajigal era el encargado de la tienda de la Hacienda y había
conocido a Salomé desde muy niña cuando Doña. Manuela la Marquesa
del barrio se había llevado a las dos hermanas Salomé y Encarnación
de tres y cinco años a vivir y educar a la Ciudad de México
pues su padre Vicente Guerrero había quedado viudo, al morir
Doña. Evarista Osante, ellos estaban al cuidado de la Hacienda
y eran muy estimados por los marqueses.
A
las dos, niñas las educó como a sus hijas habiendo estudiado
en el Colegio de las vizcaínas en México pero cuando fueron
creciendo Felipe del Barrio, su hijo, se enamoro de Salomé;
y se Quería casar con ella, y esto disgustó a Doña. Manuela
quién le reclamó su proceder pues habían crecido como hermanos.
Felipe
se fue un tiempo de la casa y después se supo que ingresó a
la guardia imperial.
La
marquesa devolvió a las dos niñas a la Hacienda de Temixco con
su padre quien ya se había casado con otra señora llamada Antonia
Dehesa la cual tenía otros hijos, Encarnación, al poco tiempo
conoció a un joven en las misas tempraneras del cual se enamoró,
y Don, Vicente contrariado la mantuvo encerrada en su casa por
algún tiempo, pero ella se las ingenio para recibir las cartas
de su enamorado, quien finalmente se la llevó con él, no sabiendo
la familia más de ella.
Salomé
fue entonces la preocupación de su padre, quien un día le dijo…
Don,
Francisco Cajigal, me ha pedido tu mano ¿quieres casarte con
él? - a lo que ella, que ya lo había visto alguna vez en la
tienda cuando era niña, pero no lo recordaba, repuso - como
usted diga Sr. padre.
Y
así se dispuso la boda habiéndose mandado traer desde la ciudad
de México y según ella misma lo contaba, tres vestidos, uno
color azul celeste, otro rosa viejo y un tercero color flor
cié romero, y cuando se estaba poniendo este último, y peinando
para la boda fue cuando creyó haber conocido a su novio como
lo contamos al principio.
Salomé
Guerrero y Francisco Cajigal, a lo largo de su feliz matrimonio,
procrearon catorce niños. mi abuela fue la cuarta y se llamó
Juliana.
Salomé
murió en el año de 1900 y fue sepultada en el Panteón Civil
de Cuernavaca en la loma llamada La Leona en donde Francisco
también fue sepultado después en este mismo panteón en el ano
de 1908 año en que falleció.
Sergio Estrada Cajigal Barrera.
(tradición oral) (1993)